El pasado 20 de septiembre Netflix estrenó una serie bastante curiosa, que se componía de 4 títulos diferentes, pero, en el fondo, muy similares. Por supuesto, hablamos de Criminal, una producción que se llevó a cabo en 4 países diferentes, con 4 elencos diferentes, pero que siguen las mismas direcciones.
El show muestra el trabajo de cuatro salas de interrogación en cuatro países diferentes: Reino Unido, Alemania, Francia y España. Cada país funciona como una serie diferente, aunque lo que se muestra es lo mismo: las idas y venidas de esos equipos que llevan adelante las interrogaciones a sospechosos.
Cada temporada de Criminal cuenta con 3 episodios, es decir que la serie entera, si la tomamos como un todo sin discriminar por países, es de 12 episodios. El hilo conductor es el espacio en el que suceden las historias: una asfixiante sala de interrogación, de un lado y del otro del vidrio, que logra que sospechosos terminen contando toda su verdad, gracias al trabajo obsesivo de los distintos grupos de trabajo. Por su parte, esos grupos de trabajo también enfrentan sus propias dificultades, nacidas de la dinámica que se da entre ellos, de sus vidas personales y de las presiones a las que se enfrentan.
No hay un orden para ver las distintas versiones de esta serie: puedes empezar por la que quieras. En mi caso, empecé por el Reino Unido porque su primer episodio tiene un atractivo especial: el sospechoso está encarnado por David Tennant. En el segundo episodio, ese rol lo ocupa Hayley Atwell. Estos actores consagrados son el gancho perfecto para meternos de lleno en esta serie.
La versión francesa también abre con una historia fuerte. En el primer episodio, la persona interrogada es una presunta víctima del atentado al Bataclán, hecho de la historia real reciente de Francia, ocurrido en Noviembre del 2015. Conmovedor, el episodio revisa una herida todavía abierta y fresca en la memoria de todos.
Criminal es una gran serie policial, donde lo psicológico juega un papel importante, así como los pequeños detalles que los distintos equipos deben recoger para lograr esclarecer los diferentes casos. Con diálogos precisamente calculados y gestos que desnudan verdades, este show de Netflix es original por donde se lo mire y logra mantener al espectador encerrado dentro de esa sala de interrogación como si fuera un acusado más.