Una majestuosa producción de época que enamorará a los fans, pero…

En el año 2010 surgió una de las series más emblemáticas y poderosas de los últimos tiempos: Downton Abbey, una producción británica creada por Julian Fellowes, que nos llevaba al condado inglés de Yorkshire, hacia los interiores de la vida de la familia aristocrática Crawley y la de sus sirvientes, durante los primeros años del Siglo XX. Una serie amalgamada por una trama social y política cuidada con gentileza que era impactada por los más importantes acontecimientos de su época, teniendo un efecto en sus vidas y en la jerarquía social británica. Ahora, a finales de este 2019, y 4 años después que terminó de emitirse el afamado programa, llega su continuación a la pantalla grande, una que promete divertir y enamorar a propios y extraños.

Como se había comentado, la cinta está ambientada en 1927 y sigue a los ya conocidos Crawley y a su carismática servidumbre, quienes se preparan para el evento más importante de sus vidas: la visita del Rey y la Reina de Inglaterra, misma que desatará una situación de escándalo, romance e intriga que pondrá en peligro el futuro de Downton. La visita como tal está inspirada en un viaje que los monarcas hicieron a Wentworth House en 1912, el cual revolucionó la vida de todos los habitantes de una majestuosa residencia ubicada en Yorkshire.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=fMkiSqBraD0

Una de las primeras grandes impresiones que se tienen con respecto a esta película es su extraordinario apartado visual y estético, pues se respeta y continúa de manera íntegra con lo realizado durante la emisión televisiva; cada detalle perfectamente bien cuidado provocarán deleite y asombro en la mirada del espectador. El extraordinario ensamble actoral sigue enriqueciendo una historia dramática y de época que te permite adentrarte y ser parte de la historia. La fineza y sutileza de los diálogos junto con los movimientos, hacen aparentar que estas personas han sido transportadas en el tiempo y las han incrustado para el goce del público expectante: desde las magistrales Imelda Staunton y Maggie Smith, hasta la cómicas y bien elaboradas intervenciones de Jim Carter y Tuppence Middleton, en especial las dos primeras, cuya química y energía traspasa la barrera de la pantalla grande y provoca encantamientos dignos del séptimo arte.

El guión fluye de manera elegante, con una estructura narrativa que asemeja indudablemente a lo visto en la serie de televisión, netamente se siente como una extensión de ella, un especial de dos horas perfectamente orquestado para engatusar a las personas que desconocen acerca de la producción y finamente diseñando para enamorar y cumplir a los fervientes seguidores de Downton Abbey. La dirección elaborada por Michael Engler (quien ya había dirigido algunos capítulos de la serie), respeta a manera de instructivo cada elemento establecido con anterioridad: la edición, los encuadres, el diseño de producción, el apartado auditivo bellísimo, la fotografía y la dirección de los actores, que como lo había dicho antes, fluyen con extrema naturalidad. Esta cinta de época es por mucho, uno de los viajes más entretenidos y exquisitos de los últimos años. El amor, los secretos, la tensión, la familia y las amistades, todo elaborado magistralmente por el mismo guionista de la serie, Julian Fellowes.

Pero...

Tal vez él único inconveniente que podríamos encontrar en esta película es el hecho de que si definitivamente eres ajeno a la serie de televisión no podrás disfrutarla en su máximo esplendor, ya que desde un inicio el director y el guionista proyectan una trama que da por sentado que el espectador sabe y está empapado con las relaciones, los conflictos, las tramas y las motivaciones de los personajes, pues todo comienza justo donde terminó (por decirlo de alguna manera). Así que probablemente van a encontrar dificultades para seguirle el paso y comprender el camino que ha tomado y el rumbo de su final. Además de que por obvias razones de su corta duración, en un metraje de 2 horas se deben compactar y abarcar bastantes tramas y arcos de personajes, por lo que hay elementos que se quedan relevadas y personajes que no lucen o brillan de la manera en la que deberían, pero al final eso es un mero capricho y excentricismo personal.

En resumen

Downton Abbey es una sutil y refulgente película que se mantiene sólida de principio a fin. Un deleite para los seguidores de la serie pues encontrarán una grata continuación de sus amados personajes y para los que no están tan familiarizados. Una delicada puesta de época que impacta por su brillantez.

Spoiler Show #11