El director-escritor aclaró que nadie más que Joaquin Phoenix iba a interpretar al Joker en su nueva película, pero el actor no estaba tan convencido: «Escribimos la película para Joaquín, pero él no quería ponerse ningún disfraz en ninguna película de cómics», le dijo Phillips al New York Times.
El dúo reveló en una nota para el NYT que se necesitarían numerosas reuniones para que Phoenix se sume a la nueva producción de Warner Bros: «Le pedí que viniera y me hiciera una audición. No fue una decisión fácil, pero Todd me seguía diciendo: ‘Seamos audaces. Hagamos algo'», dijo el actor.
Sus desacuerdos sobre el personaje eran abundantes, como el tipo de cuerpo del Joker. Phoenix lo veía como un hombre más pesado, mientras que Phillips lo quería drásticamente delgado. A lo que Joaquin comentó: «Es una forma horrible de vivir», por la pérdida de 52 libras para el papel.
Una vez que empezaron a filmar, Phoenix trató de hacer su papel a la perfección por la presión (según él, inesperada) de los fanáticos y la prensa: «En medio de una escena, él simplemente se iba y luego volvía. Y los otros actores pensaban que era culpa ellos, pero siempre fue él. A veces simplemente no tenía un buen día y decía ‘daremos un paseo, volveremos y lo haremos'», señaló Phillips.