Aunque la comedia es el género que más exploran las producciones cinematográficas en México, es raro el proyecto que no es prescindible o poco original. En los últimos años, una serie de remakes y secuelas han plagado la industria del cine mexicano con distintos resultados y, aunque la mayoría son taquilleros, lo cierto es que estas comedias se sienten como productos derivados de otra historia mejor contada. Por esto, Solteras se siente como una alternativa refrescante dentro del género porque, si bien no tiene intenciones de innovar el género, utiliza todos los lugares comunes a su disposición para subvertirlos y divertirse con ellos.
Una comedia más inteligente de lo que parece

Dirigida por Luis Javier Henaine (Tiempos felices), Solteras cuenta la historia de Ana (Cassandra Ciangherotti), una chica obsesionada por conseguir el anillo de compromiso que siempre ha soñado. Sin embargo, cuando su prometido la deja, Ana entra en depresión y termina por buscar la ayuda de Lucila Moreau (Gabriela de la Garza), una especie de gurú para todas las mujeres que persiguen desesperadamente un compromiso. Lo anterior lleva a Ana a hacer una serie de cambios en su vida con el único objetivo de conseguir un hombre; cambios que si bien la llevan a cumplir su meta, también la llevan a decir una serie de mentiras que podría desestabilizar su vida aún más.

El gran acierto de Solteras es tener a Cassandra Ciangherotti interpretando el papel principal. Ciangherotti, con su gran capacidad para la comedia, logra hacer de Ana un personaje más complejo del que se ve en este tipo de cintas. La cursilería que podría acompañar a los deseos de Ana es neutralizada por una actuación que deja ver lo ridículo que pueden llegar a ser este tipo de heroínas. A través de gestos y manierismos, Ciangherotti convierte escenas que podrían resultar románticas o trágicas en momentos hilarantes cargados de crítica al subgénero de la comedia romántica.
Por supuesto, su actuación no sería posible de no ser por el inteligente guión escrito por Alejandra Olvera Ávila y el también director de la cinta, Luis Javier Henaine. La primera parte de la película visita todos los lugares comunes que se ven en este subgénero: la dolorosa ruptura, la transformación física de la protagonista, las citas fallidas, el meet cute con el posible interés romántico y finalmente, lo que pudiera ser una resolución de ensueño. Y aunque esto es entretenido de ver en un contexto mexicano y con un reparto excelente en cada uno de sus papeles, lo interesante de Solteras viene en la segunda mitad de la cinta, cuando se revela la desesperación y egoísmo que contienen todos estos argumentos y acciones que a simple vista parecen inofensivos.

Si acaso podríamos criticarle algo a este proyecto, sería que los personajes secundarios nunca alcanzan un desarrollo destacable dentro de sus propias subtramas, lo cual es lamentable considerando que Irán Castillo (Compadres), Sophie Alexander-Katz (Los días más oscuros de nosotras), Mariana Cabrera (Buenos tiempos) y Gabriela de la Garza (El habitante) entregan interpretaciones entretenidas y que se prestaban para interacciones de mayor peso con la protagonista.
De igual forma, hay que destacar la participación de Diana Bovio (en un papel completamente distinto al que tuvo en Mirreyes contra Godínez), quien interpreta a la hermana de Ana y le da la seriedad necesaria a varias escenas que son clave dentro de la historia. En lo que respecta al interés romántico, Juan Pablo Medina (La Casa de las Flores) cumple en volver de Diego alguien entrañable y cuya honestidad contrasta adecuadamente con lo calculado de las acciones del personaje principal.

Considerando que el principal objetivo de la comedia es transgredir convenciones sociales, Solteras cumple con creces este aspecto. Aquí no solo hay una crítica a las expectativas irreales que las comedias románticas han impuesto sobre las mujeres y sus relaciones, sino también a lo machista que resultan muchos de los procesos a los que ambas partes, especialmente las mujeres, llegan a someterse al tratar de encontrar pareja. Aunado a otra actuación destacada de Cassandra Ciangherotti (quien recientemente robó cámara en Las niñas bien y brilló en El club de los insomnes) y el elenco femenino que la acompaña, Solteras resulta una grata sorpresa dentro del género de la comedia en México.