Hoy no los quiero aburrir con textos explicativos, ni metáforas, ni anécdotas de mi niñez. Simplemente recordar la frase «la quiero en mi mesita de luz, o la quiero en mi buró» cada vez que algo nos gustaba y queríamos tenerla cerca nuestro.
Hoy les traigo estas heroínas en formato funko que seguramente cualquiera de nosotros querríamos tener protegiéndonos por las noches cerca nuestro, si, en nuestro buró.





