Luego de diez episodios, Deadly Class, la serie de SyFy basada en el cómic del mismo nombre de Rick Remender, ha llegado al final de su primera temporada y nos dejó queriendo más. Si bien la segunda parte todavía no está confirmada, estamos confiados en que sucederá porque si hay una serie que se lo merece, esa es Deadly Class.
¡Necesitamos una segunda temporada de esta serie YA!


La serie de SyFy cuenta la historia de Marcus López Arguello, un chico que pierde a sus padres en un accidente y que termina viviendo en un hogar de niños. Allí, luego de sufrir muchos abusos, Marcus decide escaparse, liberando a todos los niños a su paso. Sin embargo, también libera a Chester, su compañero de cuarto abusivo y psicópata, quien termina realizando una masacre.
A pesar de esto, el mundo entero cree que fue Marcus el responsable de semejante matanza y eso le abre las puertas de King’s Dominion, una academia para los asesinos más letales del mundo. Allí, Marcus convive con jóvenes de la mafia, de los carteles de drogas, con punks anarquistas que quieren destruirlo todo y más, mientras aprende a convertirse en un asesino más.

El final de temporada nos trajo a Marcus ya con su secreto revelado, y con Chester buscando venganza. Con su nuevo sobrenombre, Fuckface (ganado gracias a las secuelas que dejó en su rostro la huida de Marcus) busca ganar fama como un asesino serial en Estados Unidos, país siempre obsesionado con las figuras de este tipo (basta solo mirar el catálogo de Netflix y sus series y films dedicados a ellos).
Para lograr su cometido, Fuckface tiene en su poder la cabeza de Chico, alumno de King’s Dominion, hijo pródigo del cartel mexicano, a quien Marcus y los suyos asesinaron en un viaje a Las Vegas. Si ese secreto sale a la luz, El Diablo, como lo llaman al padre de Chico, los perseguirá hasta verlos acabados.

Intentando resguardar su crimen, Marcus asiste junto a sus compañeros y amigos, también alumnos de King’s Dominion, a la casa donde se resguarda Chester. Allí, se dará una batalla épica que pondrá en riesgo a todo el mundo.
Mientras tanto, Master Lin, la cabeza de King’s Dominion, se encuentra en otra batalla. No solo se ha revelado que su hija sigue vive (y que él no la ha cedido a The Guild, la orden que rige King’s Dominion y lo ha formado a él y a su hermana), sino que, además, El Diablo busca venganza por haber encubierto la muerte de su hijo Chico.
El último episodio estuvo lleno de acción. No tuvimos respiro. De hecho, se alejó del usual monólogo interior de Marcus, analizándolo todo, para dejarle lugar a todo tipo de peleas que nos salpicaron un poco de sangre la pantalla.

Como no podía ser de otra manera, Deadly Class, en su último episodio, volvió a demostrar porqué nos gusta tanto: combinó el drama estudiantil de cualquier novela adolescente, con muchísima sangre y un humor bizarro imperdible. Nos mantuvo al borde del asiento, nos hizo reír, nos hizo enojar y, también, llorar.
Marcus logró eliminar a Chester y recuperar la cabeza de Chico, pero al salir de la casa se encuentran con El Diablo y los suyos, quien terminan asesinando a Lex. Si habías leído los cómics, era algo esperable, pero eso no le quitó lo terrible. El punk inglés ya se había ganado nuestra simpatía.
Lin, por su parte, logró sobrevivir al soldado del cartel mexicano, pero al llegar a su despacho en King’s Dominion su propia hermana termina arrebatándole a su hija para entregarla a The Guild.

Como season finale, este último episodio fue perfecto. Nos dejó a todos boquiabiertos, luego de haber disfrutado de una serie novedosa, que tuvo una temporada sólida, con una estética muy bien cuidada (¡Esos flashbacks en forma de viñetas!) y unos personajes que tenían tanto de víctimas como de victimarios. Deadly Class es una joya para descubrir y, por eso, creemos que la segunda temporada debería ser confirmada AHORA MISMO.