Terror navideño: la nueva serie de Hulu sorprende con un relato a lo Dr. Jekyll & Mr. Hyde

Si el mes pasado nos habíamos sorprendido con un relato sólido y evidentemente superior a lo que fue el decepcionante debut de la serie antológica de HuluBlumhouse, en esta ocasión, podemos afirmar que tenemos ante nosotros un capítulo digno de una aventura de largometraje tal cual nos había prometido el equipo de Jason Blum.

Para aquellos que aún no se han percatado de esta nueva propuesta de terror, cabe recordar que Into The Dark es una serie compuesta de 12 episodios, uno por cada mes del año, que ofrece historias independientes y ambientadas en una fecha especial dentro de ese mes. El primero de ellos, The Body, debutó en octubre de este año y estuvo inspirado en Halloween, mientras que el segundo, titulado Flesh & Blood, transcurrió en Acción de Gracias.

Hoy nos toca hablar de Pooka, el surrealista episodio de Navidad dirigido por el español Nacho Vigalondo (Colossal) que se alza como uno de los mejores estrenos del mes.

La historia gira alrededor de Wilson Clowes (interpretado por Nyasha Hatendi), un actor profesional que acaba de mudarse a un modesto departamento de Los Ángeles con el fin de comenzar su vida de cero. Mientras pasan los días, Wilson se desespera por encontrar algún trabajo de verano que le de la oportunidad de exponer sus dotes artísticos. Luego de asistir a un misterioso casting, el joven queda contratado inmediatamente para interpretar a Pooka, un oso en tamaño real que es una réplica exacta de un nuevo juguete infantil que promete ser el éxito de estas navidades. Sin embargo, tras colocarse el disfraz, Wilson comienza a desarrollar dos personalidades: una para él y otra para el siniestro Pooka.

Este clásico choque entre el bien y el mal que representa la dualidad de la naturaleza humana, entra en su crisis más profunda cuando Wilson se enamora de Melanie (Latarsha Rose), una madre soltera a la que conoce por casualidad y cuyo pequeño niño, Ty (Jonny berryman), es un fanático de Pooka. Por supuesto, Wilson no quiere hacerles daño, pero los impulsos salvajes de este ser oscuro que lo constituye son mucho más fuertes. ¿Podrá el hombre derrotar a su otra mitad en pos de la vida que siempre soñó?

Si el argumento les suena conocido, es porque se trata de un típico caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, la novela clásica de Robert Louis Stevenson que ha servido de inspiración para innumerables obras literarias y cinematográficas. Víctima de una especie de trastorno de personalidad múltiple, nuestro protagonista se encuentra dividido entre su yo empático, bondadoso, respetuoso de las normas y la moral, y otro que encarna todas aquellas agresiones, perversiones y pulsiones de muerte que los seres humanos deben aprender a reprimir para vivir en sociedad.

Cabe destacar el maravilloso trabajo de Nyasha Hatendi en el rol de Wilson, a quien el actor carga de una sensibilidad y una fragilidad fáciles de empatizar con el público.

En cuanto a la estética, al tratarse de una metáfora de la dualidad humana muy ligada a la teoría psicoanalítica sobre el inconsciente, Vigalondo hace una excelente utilización, tanto visual como narrativa, del arte surrealista. Los juegos de luces y colores, las escenas oníricas, las secuencias que se conectan de forma arbitraria y la permanente confusión entre el tiempo y el espacio que termina por enloquecer a Wilson, son claros ejemplos de ello.

Sin dudas, la elección del director no podría haber sido más acertada. Sobre todo si tenemos en cuenta que la filmografía de Vigalondo se destaca por utilizar la alegoría como forma de profundizar en la monstruosidad oculta bajos los tejidos del ser humano. Y sino, dense una vuelta por su última gran obra protagonizada Anne Hathaway y sabrán de que estamos hablando.

Por supuesto, no podemos dejar de mencionar el guion escrito por Gerald Olson, cuya construcción de personajes, imprevisibilidad, sencillez y la potencia dramática del tercer acto, hace que nos quedemos pegados a la pantalla su casi hora y media de duración. Una duración que, a decir verdad, apenas se siente gracias al buen ritmo y una trama que no pierde el tiempo en detalles.

Podemos decir que Pooka es el episodio navideño que estábamos necesitando en materia de terror. Una razón más para darle una oportunidad a esta antología que, afortunadamente, no hace más que crecer capítulo a capítulo.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=ciGTk80JkbI
Spoiler Show #11