La temporada uno abrió la puerta de un universo lleno de posibilidades

El pasado 7 de noviembre llegó a su fin la primera temporada de The Purge. La serie basada en las películas de la franquicia del mismo nombre ha sido renovada para una segunda temporada y se enfrenta al desafío de repensarse para no caer en la repetición.

En esta primera entrega, The Purge nos presentó a un manojo de personajes que desarrollaban sus historias en paralelo: Miguel y Penélope, dos hermanos distanciados que luchaban por encontrarse en noche de purga, Jenna y Rick, un matrimonio que busca cerrar el negocio de sus vidas entre los fundamentalistas de la purga, Jane, una frustrada empresaria que debe trabajar en esta noche y Joe, una suerte de vigilante enmascarado que busca justicia.

Sobre el final de la temporada, las historias de cada uno de estos personajes se irán entrelazando con las de los demás, hasta llegar a los dos últimos episodios que fueron explosivos.

Lo más interesante de esta serie fue su gran capacidad de crítica, especialmente en un momento tan difícil de la historia de Estados Unidos. Con cada personaje se aprovechó para discutir una problemática diferente, de esas que acechan las calles de Norteamérica en la actualidad.

Con Miguel y Penélope pudimos ver la discriminación a los inmigrantes y la marginalidad en la que se ven sumidos. También cómo, a pesar de ser ciudadanos, son considerados descartables, desde el comienzo mismo, con el engaño que las autoridades les hacen a sus padres. Ambos son acusados de tener que «volver a su país«, a pesar de haber nacido en suelo estadounidense y, en el caso de Miguel, hasta de haber servido en el ejército.

Con Jane, la problemática trabajada fue la de género, ya que esta mujer profesional debe verse reducida por un jefe misógino que ve a las mujeres como meros objetos y que, en la noche de la purga, da rienda suelta a sus más perversas fantasías.

Lo peor de todo es que no sólo es su jefe quien piensa así: Jane debe luchar durante toda su vida para ganarse su lugar en el mundo empresarial gracias a su intelecto y no su apariencia.

Jenna y Rick representan a la clase media que quiere dar el salto de calidad en su labor. La pregunta para ellos es qué están dispuestos a comprometer para lograrlo: ¿Su integridad? ¿Su matrimonio?

Además, cabe aclarar, juntos también abren las posibilidades de un matrimonio heterosexual monógamo: la pareja que a primeras vistas parece tan tradicional ha experimentado lo suficiente como para plantear algunas opciones diferentes a la monogamia, con sus beneficios y sus luchas internas.

Por último está Joe, quien primero se presenta como un héroe, pero que termina encarnando todos los males: es el rencoroso que busca venganza por las cosas más nimias, el hombre blanco que se cree con derecho a todo, que busca volver a estar en la cima del mundo por la fuerza. Sin embargo, también nos hace preguntarnos cuánto de su rencor es parte de haber sido víctima de un sistema que devoró todo lo que él creía preciado.

Por la fuerza, Joe destapa el pasado de todos, mostrando las dualidades de cada uno, pero también sus fortalezas. Allí, en el punto crítico, se reconocen las miserias, pero también aparecen los verdaderos héroes.

Al finalizar La Purga, todos han sufrido las consecuencias, todos han perdido algo. La experiencia común los ha cambiado para siempre y, un año después, deberán preguntarse quiénes quieren ser de cara a una nueva purga. 

En cuanto a la serie, deberá enfrentarse al mismo interrogante. ¿Cuál será la identidad de este nuevo show para no caer en la repetición? Una de las salidas más fáciles parece ser la antología: cada temporada, presentar un nuevo grupo de personajes que deberán atravesar las 12 horas de purga a su manera y, con ellos, seguir explorando las problemáticas que atraviesa Estados Unidos. Sin embargo, hay que reconocer que hay caras que nos gustaría volver a ver, como por ejemplo la de Pete, The Cop

Este personaje, que aparece tarde y que funciona como una suerte de guía y apoyo para Miguel, termina robándose mucho del protagonismo. No sería tampoco descabellado pensar en una nueva temporada que cuente su historia, cómo se transformó en esa figura intocable, qué hizo para lograrlo, etc.

Lo cierto es que The Purge deberá encontrar un nuevo camino para su segunda temporada y no podemos esperar a que lo haga.

Spoiler Show #11