Los mejores discursos y las mejores frases de la segunda temporada

La segunda temporada de Westworld llegó a su fin con un episodio que seguramente quedará para la historia. Una entrega marcada por la feroz rebelión de los androides y la conexión de diversas lineas temporales que hicieron colapsar la cabeza de los fans, cuyos cuestionamientos filosóficos y extraordinarias teorías impregnaron los foros de discusión. Sin lugar a duda, la creación de Jonathan Nolan y Lisa Joy nuevamente llevó a lo más alto la complejidad narrativa de la ficción en la pantalla chica.
Mientras seguimos asimilando todas las historias y los interrogantes que nos dejó la segunda parte, acompáñanos a repasar algunas de las frases que tuvieron lugar en este impresionante rompecabezas futurista.
La hija del ranchero busca la belleza que hay en ti, las posibilidades. Pero Wyatt ve todo lo feo. El desorden: ‘Los placeres violentos tienen finales violentos’. Pero son solo personajes que me hacen interpretar. Y en tantas vidas que he vivido…algo más a estado creciendo. Me convertí en algo nuevo. Aún me queda un personaje por interpretar: a mí misma.

Lo real es lo irremplazable.

Las decisiones de la muerte son definitivas. Los vivos son los inconstantes.

Dijeron que había dos padres. Uno arriba y uno abajo. Mintieron, solo existe el demonio. Y cuando lo ves desde abajo, solo ves su reflejo burlándose de ti.

Lo que los humanos describen como cuerdo es un rango estrecho de comportamientos. La mayoría de los estados de conciencia son una locura.

No creo que Dios haya descansado el séptimo día, sino que se regocijó en su creación. Sabiendo que un día sería destruida.

Cuando llevas mucho tiempo en la oscuridad, empiezas a ver.

Toda la información del mundo fue copiada, respaldada. Menos la mente humana. El último aparato analógico en un mundo digital.

Nos crearon a su imagen. Nos crearon para que nos pareciéramos a ustedes, sintiéramos como ustedes, pensáramos como ustedes, sangráramos como ustedes. Y aquí estamos. Solo que somos mucho más que ustedes. Y ahora son ustedes los que quieren ser como nosotros.

¿Qué es una persona sino una colección de opciones? ¿De dónde vienen esas elecciones? ¿Tengo una opción? ¿Alguna de estas opciones fue verdaderamente mía al empezar?

Al quemarse la Gran Biblioteca, los primeros diez mil años de historia se convirtieron en ceniza. Pero esas historias no murieron realmente, se convirtieron en otra historia. La historia del incendio en sí. De la necesidad del hombre de tomar algo hermoso y prender el fósforo.

Llévate mi corazón al partir.

Para crecer, todos tenemos que sufrir.

Nadie más lo ve, lo que llevo dentro. Ni yo lo veía al principio. Y un día estaba ahí. Una mancha que nunca había visto antes. Una pequeña mota de oscuridad. Hasta que por fin entendí que la oscuridad no era una marca de algo que había hecho, de la alguna decisión de la que me arrepintiera. Estaba mudando de piel. La oscuridad era lo que estaba debajo. Había sido mía todo el tiempo.

Nos dimos un hermoso regalo. Una elección. Somos los autores de nuestras historias.
