La serie que muestra a la Rogue One del College Football

Violencia social; uso de drogas; violencia de género; bajas calificaciones; suspensiones disciplinarias… todo esto y mucho más en el equipo de la pequeña Scooba.
¿Cuántas películas y series hay sobre escuadras de underdogs que se terminan ganando el respeto de todos? Del deporte que sea: fútbol, football, béisbol, básquet, canicas, bobsled. En este caso es real.

Situémonos en la característica Mississippi:  allí está la EMCC (Scooba), universidad pública que no llamaba nunca la atención con su educación promedio y equipos que no descollaban… Principalmente en el football, donde difícilmente ganarán dos partidos por temporada.

Entra Buddy, la cabeza de la Medusa

En 2008 hace su aparición el Sr. Buddy Stephens, un coach que despliega un ambicioso y peligroso plan: convocar a los desamparados, a quienes fueran echados de las universidades de la A League y no discriminarlos, sea por drogas, violencia o la razón que fuere… Que vengan (casi como el lema de la Estatua de la Libertad, pero en varón y mucho más gordo).

¿Qué ofrece a los deportistas? Pues un comienzo desde cero, sin juzgar, que se den a su 100% durante 6 meses y, así, llamar la atención de los A para volver a ser convocados y becados.

Obviamente, el plan funcionó a la perfección: salen campeones regionales en su primer intento en 2008, luego estatal en 2009, 2011, 2013, 2014, 2016 y 2017 y del nacional de las universidades ‘junior’ los años 2011, 2013, 2014 y 2017.

Cada temporada el equipo es desmembrado, cada temporada renace, como el ave Fénix. Pero, ¿cómo es la personalidad capaz de domar a los renegados, al Rogue One del College Football?

Buddy Stephens, la mirada del amor

Buddy es un gordito sureño, rubio de ojos celestes, familiero, sensible en su hogar… pero un violento intransigente en sus entrenamientos y un borderline psicópata durante los partidos. Insulta a sus entrenadores dependientes, a los jugadores, a los directivos y a usted mismo si lo viera del otro lado de la pantalla.

🙂

Tan es así que él se entera de cómo es él mismo al ver la primera temporada del show, en la que -entre otras cosas- es suspendido por liarse a golpes de puño con un referí y, luego, con su equipo entero por una batalla campal al finalizar la primera mitad del último encuentro de la regular (que ya llevaban ganado por más de treinta puntos), campeonato que lideraban cómodamente y del que fueron… expulsados.

Jugando al balancín con el demonio

Brittany Wagner aparece como la Asistente Académica de esos alumnos grandulones, cuyo comportamiento académico parece sacado del guión del Chavo del 8.

Hemos visto que no llevan a clase ningún material de escritura, cuadernos, libros, no hacen la tarea, se olvidan de las evaluaciones… y Brittany los recibe en su diminuta oficina y los pone en regla, con un amor maternal inconmensurable, pero firme.

Brittany Wagner, la domadora

Estamos hablando de casi adultos de más de 100 kilos, que han visto (en el caso del jugador Ollie) a su padre asesinar a su mamá para luego suicidarse. Es la pelea, minuto a minuto para evitar que se boicoteen y abandonen los estudios. O sea, lucha contra la pulsión Buddy Stephens.

Somos pocos y te conocemos mucho, Buddy

La primera temporada de la docuserie fue un suceso. Se hizo conocer públicamente el secreto a voces. EMCC era ya la cantera más importante de las A League y de la NFL; ahora -a la luz del juzgamiento masivo- Stephens y todo el personal comenzaron a tener que responder por su violencia y por la de los jugadores y las preguntas no eran ‘amigables’, para nada. Eso también forma parte de la segunda entrega. Se supone que la tercera parte fue grabada en una universidad diferente, pero a Last Chance U la amamos por sus personajes… es una jugada muy arriesgada con un desenlace incierto.

Nos despediremos de Buddy, antes de que… ¿mate a alguien?

Spoiler Show #11