Todas las teorías que barajamos luego del primer episodio

Volvió Westworld. La segunda temporada del nuevo gran éxito de HBO nos recibió a los tiros, justo como había terminado. Y hay algo que no podemos evitar cuando nos sentamos a ver esta magnífica serie de ciencia ficción: elaborar complejas teorías que se enroscan en las muchas líneas temporales que nos plantean los creadores.

Pero, recapitulemos un poco: al finalizar la primera temporada, los androides parecían haber ganado consciencia de su realidad (al menos algunos de ellos, con Dolores a la cabeza) y en una siniestra nueva y última narrativa de Robert se habían lanzado a luchar, ahora sí en igualdad de condiciones, con los huéspedes del parque.

Y acá se plantea nuestra primera incógnita: sabemos que Arnold programó a Dolores allá a lo lejos en el tiempo para que lo asesine, ¿habrá hecho Robert lo mismo? ¿Qué tan cierta es la consciencia de la hija del ranchero Abernathy? Durante todo el episodio la vemos galopar por el parque matando a diestra y siniestra a cuanto humano se le cruza y proponiéndole a un dudoso Teddy salir a conquistar el mundo de «allá afuera». ¿Será todo producto de sus deseos o hay algo de la línea de código de Robert que la lleva a esta masacre y esta rebeldía?

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Superviviente máximo, William se despierta luego del caos de la gala de la última narrativa de Robert. En el final de la primera temporada, este dueño de DELOS, parecía feliz de por fin ver a sus anfitriones responder a tantos años de abusos. Con algunos percances en el medio, vuelve a calzarse su traje del Hombre de Negro, se sube a su caballo Ned y comienza a recorrer Westworld, tratando de entender lo que está sucediendo. Así, se encuentra con el antiguo androide que representa al joven Robert Ford. El niño, con severas fallas de funcionamiento, logra informarle que un nuevo juego ha sido iniciado y que este fue creado sólo para él.

Recordemos que William estuvo obsesionado con el laberinto de Arnold, pero todos sabemos que eso estaba pensado sólo para los androides. Robert ha recompensado su esfuerzo con un juego pensado exclusivamente para él. ¿El juego es la rebelión que deberá sofocar? ¿O todavía nos falta descubrir qué planeó el siniestro Ford para William? Por lo pronto, el pequeño Robert le dice a William que el juego lo va a encontrar a él, por lo que, sin dudar ni un segundo, nuestro hombre de negro le dispara a matar al pequeño robot.

Por su parte, Maeve intenta reingresar a Westworld, convencida de buscar a su hija. En los cuarteles de DELOS, previos a ingresar al parque, se encuentra una masacre. Claro, ella colaboró en esa masacre junto a Héctor y Armistice, pero todo se ha salido de control. Allí se encuentra con Lee Sizemore, el director de narrativa, cobarde como siempre, que de alguna manera ha logrado sobrevivir. También se reencuentra con Héctor, a quien le pide que la ayude a reingresar al parque para buscar a su hija.

Por supuesto, todos sabemos que la hija de Maeve no va a recordar absolutamente nada de su narrativa, lo cual será una desilusión para nuestra querida anfitriona. ¿Será esto lo que la lleve a unirse a la revolución de Dolores? ¿O, incluso, nunca llegará a buscar a su hija, sino que antes se encontrará con la hija del ranchero y, juntas, estas dos mujeres con voz propia, encabezarán el ataque a la civilización humana?

Al ver el desastre dentro de los cuarteles de DELOS también nos damos cuenta de algo: todos los androides han cobrado vida y se han rebelado. Incluso aquellos que no estaban en el parque. Esto es un dato clave, porque en esta temporada ya nadie habla de un único parque, sino de LOS PARQUES. Sí, en plural. ¿En todos los parques temáticos de la empresa, todos los androides se han rebelado?

Y como frutilla del postre de esta teoría que amplía el universo de Westworld hasta quién sabe dónde, dentro del parque, quienes se ocupan de tratar de recuperar el lugar, se encuentran una anomalía: un tigre muerto. Claramente, viene de otro parque. Y dicen que es la primera vez que esto sucede: nunca antes se han cruzado elementos de un parque temático al otro. De más está decir la cantidad de fantasías que tenemos con ver los otros parques, pero por ahora lo único que sabemos es que hay uno llamado Shogun World, que probablemente veremos en detalle en el episodio cinco, y que debe ser el de los samurais que pudimos espiar en la temporada uno.

Por último, pero tal vez el más importante, tenemos a Bernard. De nuevo, los escritores de Westworld juegan con nuestro entendimiento y plantean múltiples líneas temporales: en una, vemos a Bernard (¿será Bernard o será Arnold?) hablando con una dulcísima Dolores (pero también muy consciente), confesándole que le tiene miedo y que ha soñado que estaba en una playa y que todos ellos, los androides, lo habían abandonado.

En otra, tenemos a Bernard con Hale, intentando sobrevivir a la gala siniestra de Ford. Allí, Bernard es completamente consciente de que forma parte de los androides y no de los humanos, pero prefiere guardárselo para sí. Mientras intenta ayudar a Hale a encontrar al padre de Dolores, al primer Abernathy que conocimos, su sistema empieza a fallar (recordemos que Ford hizo que se suicidara y que fue reparado velozmente por Félix en el medio de la huida de Maeve). El programador logra recomponerse, pero ¿hasta cuándo podrá esconder que no es humano?

La tercera línea temporal es la más preocupante: Bernard, en la playa, solo, se despierta y es rescatado por Stubbs y un ejército que está intentando poner orden luego del caos. Han pasado dos semanas desde la última gala de Ford. Bernard habla poco y nada, dice no recordar, pero se ve visiblemente afectado. Sobre el final, en la costa de un mar que no estaba en los planos, encuentran miles de androides ahogados. Bernard dice que fue él quien los mató.

Lo primero que nos preguntamos es cuándo tuvieron esa conversación Bernard y Dolores, que predice el futuro del terror y de la elección de Bernard de matar a los suyos. ¿Fue antes de la gala? ¿Fue después? La vestimenta de Dolores (el vestido celeste completo y su peinado) parecen indicar que fue bastante antes, pero ¿cuándo? Ya allí Dolores mostraba signos de tener libre albedrío, ¿por qué Bernard no lo reportó?

La línea de tiempo con Hale abre otras interrogantes: ¿qué tiene Abernathy padre que lo hace tan importante para DELOS que son capaces de dejar morir a todos adentro del parque hasta no recibir a este androide?

Imaginamos que, de una manera u otra, lo reciben, porque luego vemos las maniobras de rescate, pero la salvación llega dos semanas después. En dos semanas, puede suceder cualquier cosa. Y ya que hablamos de la tercera línea temporal, ¿cómo justificará Bernard haber matado a tantos anfitriones? ¿Con qué poder? ¿No demostrará esto que es parte de ellos? ¿Los habrá matado para evitar que sigan rebelándose?

Ese mar que no estaba en los planos también es un misterio por sí mismo. En esas orillas encontramos a Bernard, pero también podría ser un medio de conexión entre los parques. Seguramente, en sus profundidades, Ford haya escondido miles de secretos.

Lo cierto es que tenemos una semana para seguir pensando y repensando lo sucedido en este primer episodio. Y si con sólo una hora estamos así, ya sabemos que esta temporada nos tendrá en el borde del asiento domingo tras domingo. Bienvenidos a Westworld, nuevamente.

Spoiler Show #11