El evidente fracaso que hasta el momento ha sido el Universo de DC en las películas -a excepción de Wonder Woman-, se contrapone el éxito que las series de televisión vienen teniendo: Arrow, The Flash, Supergirl y Legends of Tomorrow, le marcaron el camino a DC de cómo debía construirse el DCEU, cómo hacer un buen casting y cómo crear las historias adecuadas para cada personaje. Sin embargo, los films tomaron un sendero diferente.
A continuación, algunas razones por las cuales es mejor ver las series actuales de los héroes de DC que las películas.
PD: nos enfocamos en las últimas series. Dejamos de lado Smallville por su edad. Por eso en el título marcamos que ‘las series actuales salvaron nuevamente’ a DC.
1 Hacen más con menos
Las películas de DC tienen un presupuesto infinitamente mayor que las series. Eso les facilita contar con actores de renombre y, además, los films tienen a los superhéroes más reconocidos de la historia, eso quiere decir, que tienen una gran cantidad de público asegurado.
Teniendo en cuenta que los actores que están en Legends, Arrow, The Flash y Supergirl no son tan reconocidos, y que la mayoría de los superhéroes son de segunda o tercera línea de importancia, es mucho más destacable el éxito que han tenido. Se las ingeniaron para crear personajes que conectan con el público y diseñar historias fantásticas alrededor de ellos para hacerlos parecer los más importantes de todos.
2 Mayor cohesión entre los héroes
Individualmente las series funcionan muy bien, pero cuando los productores eligieron comenzar a hacer crossovers fue increíble lo bien que se ajustaban a las historias de cada uno y no se sintió forzado bajo ningún punto de vista.
La idea de todos nuestros héroes juntándose para pelear contra los malosos es el concepto principal por el cual se creó el Arrowverse y cada vez que lo llevaron a cabo, los episodios fueron excelentes. Crisis en Earth X es el más claro ejemplo.
En cuanto a las películas, el tema de la reunión fue algo muy desordenado. En Batman vs Superman, por ejemplo, vimos apenas un par de segundos de Flash, Cybporg y Aquaman, además de una introducción muy extraña de Wonder Woman.
Por último, cuando todos se juntaron en Justice League, nada tenía sentido. Nunca supimos mucho acerca de la personalidad de los nuevos personajes y todo se centró en la vuelta de Superman.
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3 Mejores villanos
Tanto en Suicide Squad, Justice League y en Batman vs Superman, los malos de las películas dejaron mucho que desear, siendo el joven Lex Luthor el peor de ellos. No obstante, Doomsday y los de Suicide Squad, al ser creados por CGI, no tuvieron mucho impacto tampoco.
En las series, por otro lado, sacando algunos villanos medio pelo, fueron muy buenos y eso nos permitió conectarnos emocionalmente con nuestros héroes, ponernos del lado de ellos y sufrir cada vez que no podían vencerlo: The Reverse Flash y Deathstroke en The Flash y Arrow son los más claros ejemplos.
4 Mejor espectáculo
El mayor presupuesto de las películas debería decantar en un mejor espectáculo con efectos especiales que estén a la altura de las circunstancias, pero sin irse de mambo. El dinero que Batman vs Superman tenía fue mayor al que Arrow o The Flash disponían para toda una temporada.
Sin embargo, las series terminaron entregando un muy buen espectáculo, sobre todo en The Flash y Legends, donde es más requerido. Un buen ejemplo son los capítulos donde Barry se enfrenta a Grodd.
Las películas, con sus monstruos de CGI y sus batallas que terminan siendo un menjunje intentendible como en Justice League o Man of Steel, salen perdiendo también en este ítem.
5 Mayor apego emocional
La conexión emocional que nosotros podemos tener con The Flash, Arrow, Supergirl e incluso también con varios de los personajes secundarios como Martian Manhunter, John Diggle, Quentin Lance o Cisco, puede deberse a la mayor cantidad de tiempo que las producciones de tv tienen por sobre los films, pero también es cierto que es imposible tenerle algún afecto a Superman, Cyborg o Captain Boomerang -por nombrar algunos- porque sus historias están pésimamente descritas. Incluso el Batman de Ben Affleck no es muy querible.
Los únicos buenos ejemplos donde nosotros pudimos ponernos en la piel de lo que los personajes estaban sintiendo fue con Wonder Woman y con El Diablo en Suicide Squad.
Pero ninguno de esos dos ejemplos puede competir con el encuentro de Barry con sus padres en The Flash o la muerte de Black Canary en Arrow, por nombrar sólo dos momentos.
6 Un universo ordenado
La introducción al DCEU en Batman v Superman fue un desastre y ese era el propósito de toda la película. De ahí para adelante, todo se fue para abajo -salvo Wonder Woman-. Justice League fue un rompecabezas donde ninguna pieza encastraba en otra: un montón de historias tiradas adentro de un solo film casi sin ningún propósito en común.
En las series todo se da naturalmente. En los episodios siempre hay un pequeño detalle que une a cada uno de los personajes. Esos detalles son el pegamento que ayuda a juntar a todas las piezas, para que, cuando ellos se reúnan, todo tenga sentido, ya sea en una gran batalla como Crisis en Earth X o en episodios menos significativos.