La señal AMC dio en la tecla con series de culto. El equipo de It’s Spoiler Time es muy bueno y buceará para ti sobre los éxitos de esta genial productora.
Las mejores series de AMC

1 Breaking bad
La serie protagonizada por Bryan Cranston en la que interpreta a un profesor de escuela que acaba convirtiéndose en un capo de la droga está considerada como una de las mejores series de la historia de la televisión.
Personalmente, y espero no recibir tomatazos con lo que voy a exponer, diría que Breaking Bad es una de las mejores series de AMC -y de muchos otros canales- pero no la mejor. La historia es genial. Los personajes son geniales. El guión es genial. Las tomas son geniales. La construcción en su totalidad es puntillosa, completa y bien equipada: me encanta, la amo, pero simplemente no es la mejor.

2 Better Call Saul
Tras el éxito de Breaking Bad, estaba claro que había que seguir explotando a algunos de sus personajes y, debido a que los principales no estaban dispuestos a eso, se decidió crear un spin-off que sirviera como precuela para Saul Goodman (Bob Odenkirk) y Mike Ehrmantraut (Jonathan Banks).
De este modo, nació Better Call Saul: show en el que Saul Goodman aún usa su nombre de verdad y en el que se narra el inicio de la amistad de éste con Mike Ehrmantraut a la vez que intenta abrirse paso en el mundo de los abogados.

3 Halt and Catch Fire
Hoy en día ya no es raro toparnos con series cuyos protagonistas usan la informática de forma habitual, pero, en la década de 1980 esto no era tan común. Dispuestos a mostrar cómo fueron los inicios de la informática tal y como la conocemos ahora, en AMC produjeron este show que, con unos personajes muy singulares, nos muestra las guerras internas de diferentes monstruos tecnológicos en la carrera por hacer ordenadores baratos, rápidos y eficientes que reventaran el mercado empresarial y doméstico.
Muy pero muy interesante.

4 Hell on Wheels
Este show nos traslada a 1870 para seguir la senda de la venganza de Cullen Bohannon, un ex soldado que busca a quienes mataron a su esposa y que se une al equipo de construcción del primer ferrocarril transcontinental de Estados Unidos.
En Hell on Wheels vamos a encontrar un western en formato serie que se aleja de las películas clásicas pero que en sus cuatro temporadas incluye indios, soldados, bandidos y otros tópicos del género desde una perspectiva muy llamativa.

5 Mad Men
Mad Men (término para denominar a los publicistas de la calle Madison, en el Estados Unidos de la década de 1950) es la historia de Don Draper y la agencia donde trabaja. Él es mujeriego, exitoso, tiene buenas ideas y fuma hasta abajo del agua. El gran acierto de la serie fue contrastar las prohibiciones culturales y de salud de nuestra actualidad con las nocivas conductas aceptadas en aquellos años: médicos que fuman en el consultorio, niños que viajan en auto en el asiento de adelante, sin cinturón. Un mundo machista: cruel con las madres y las esposas, libertino para los hombres y, lo que es mejor, un fiel reflejo de los paradigmas sociales.

6 The Killing
The Killing trabaja sobre una idea sencilla: dos investigadores de la policía quedan atascados en la investigación de un crimen que tiene tantas pistas como sospechosos. Intrigas políticas, sordidez, dramas personales de los protagonistas que se mezclan con la investigación. Mireille Enos y Joel Kinnaman, los detectives del caso, consiguen crear un clima tenso y atrapante mientras husmean en el oscuro universo de la violencia, la impunidad y la resistencia personal frente a un trabajo demandante. Las actuaciones de protagonistas y secundarios es impecable. ¿Lo mejor? La relación entre los detectives y los climas melancólicos.

7 The Walking Dead
Jugarse por la temática zombie en un momento en el que los cadáveres andantes irrumpían en el cine con vigor y hasta el empacho, resucitando una temática bien ochentosa, era un riesgo. Pero The Walking Dead, la historia de un grupo de sobrevivientes que van por un mundo apocalíptico evitando tarascones se convirtió en un éxito que ya va por la sexta temporada y no pinta fácil destronarla. Sangre, sesos, gente fagocitada por cadáveres andantes: la fórmula del éxito.
