10 lecciones de vida que me dio la TV

Si estás leyendo este post en It’s Spoiler Time entonces significa que no eres un consumidor normal de televisión: significa que eres un espectador consciente y dispuesto a desconectarte de tu mundo y de tus problemas durante 43 minutos para adentrarte a una serie que capítulo a capítulo, se ha ganado tu corazón y más importante aún, tu tiempo.

Si tanta TV vemos tal vez no nos percatamos que al mismo tiempo aprendemos. Sí: todo el tiempo nuestros shows favoritos basan sus historias en personajes que poseen habilidades estupendas, que hacen que su vida cotidiana esté fuera de la rutina y así se generen las historias que tanto nos gustan.

Si aún no estás en el mismo canal que yo, entonces déjame iniciar dándote 10 ejemplos de grandes habilidades que conseguí con tan sólo mirar mucha tele.

1 Aprendí a confiar en mí mismo gracias a X-Files

TrustNo1 (trust no one) es el último consejo que Garganta Profunda, la primera fuente secreta del agente Mulder, le da antes de morir. Desde el final de la primera temporada, el agente Fox Mulder se da cuenta que su cruzada por averiguar la verdad era súper personal, y que no podía contar más que con él mismo para llegar al inalcanzable objetivo de probar coherentemente la vida extraterrestre. Fue tal el impacto que esa frase generó en mí que la procesé como una metáfora individual donde me queda claro que el primer interesado en mis metas soy yo mismo, y que no puedo depender de los demás para lograrlas. ¿Pero saben? Todos tenemos a una agente Scully en nuestras vidas, ¿no? Gente que sigue creyendo en uno a pesar de sus más disparatadas ideas.

2 Aprendí a detectar mentiras gracias a Lie To Me

¿Te imaginas tener el poder de ser un detector de mentiras humano? Sería magnífico, ¿no? ¿Pero qué sucedería cuando esa habilidad hace darte cuenta que incluso tus seres más queridos y cercanos, te mienten todo el tiempo, tan sólo por convivir?

Lie To Me llegó a mí en mis tiempos de secundaria, y recuerdo ir a buscar el libro que inspiró la serie (Como detectar mentiras, de Paul Ekman) para poder tener un poquito más de perspicacia y prestar más atención a los ademanes de mis personas cercanas. Si bien lejos estoy de tener el nivel de Cal Lightman, debo admitir que actualmente puedo reconocer microexpresiones en cuestión de segundos, y créeme querido lector, esto no está chido cuando ves microexpresiones de disgusto en tu novia al ver un regalo que le compraste.

C’est la vié!

3 Aprendí a no ser infiel gracias a Arrow

Hey,  hey, tranquilo, déjame explicarte.  ¿Recuerdas cuando viste por primera vez Atracción Fatal y juraste, jamás ser infiel en lo que restaba de tu vida? Pues resulta que esta misma enseñanza me la vino a repasar Arrow. Oliver primero tuvo que lidiar con la culpa de haber destruido una familia por sus imprudentes acciones, después imagínate tener que aguantar que ahora tu free seguía viva y ahora tiene habilidades sobrehumanas y es una vigilante como tú.  ¡Qué incómoda situación! Así que si tú tienes por ahí a tu Sara y a tu Laurel Lance, elige bien a cuál te vas a llevar al yate. Interprétalo como quieras.

4 Aprendí a disfrutar estar en casa gracias a ALF

No hay como el hogar, y esto lo sabe muy bien mi amigo Gordon Shumway. ¿Crees que estar encerrado en tu casa es aburrido? ¡Por favor! ¡Mira tan sólo como se divierte ALF todos los días y sin poner un pie fuera! Así que si tú no eres un alienígena peludo obligado al encierro casero, sigue el ejemplo de nuestro querido personaje y un día de estos haz como ALF y prepárate mucha comida y todo lo que necesites para no separarte del sofá todo un día. A menos que un gato se cruce en tu camino…

5 Aprendí a esperar gracias a Lost

Lo que no se planea siempre sale mejor. Incluso cuando estar de náufrago en una isla misteriosa no estaba en tus planes. Lost me enseñó a aceptar la realidad de mi situación, y tener que afrontar mis problemas y tratar de realmente resolverlos y no sólo hablar de ellos. Lost me dejó que hay ocasiones donde dejar todo atrás y desconectarte de tu vida es justo lo que necesitas, y que nunca es tarde para empezar de nuevo. No se trata de la isla donde te estrellas, se trata de con quiénes sobrevivas el choque.

6 Aprendí que trabajar en un cine puede ser el mejor empleo del mundo gracias a Drake & Josh

Tal vez no use yo un saco rojo como el de Josh Peck, pero lo que sí es que cuando no escribo para este gran sitio, me encuentras trabajando en un cine y realmente es uno de los mejores lugares para laborar. Así como a nuestro amado y torpe Josh, ser empleado de un cine te da acceso a películas ilimitadas, conocer gente de todo tipo y presenciar situaciones tan raras e irrepetibles que pronto se convertirán en anécdotas.

7 Aprendí a poner a todos de mi lado gracias a House Of Cards

Por más eficaz, talentoso e inteligente que seamos, nunca podremos lograr algo si no conseguimos el apoyo de otras personas. De vez en cuando, es importantísimo explicar a todos una visión personal y hacer que la hagan suya para poder conseguir un objetivo personal. Tal vez no llegue yo al extremo del mal para el bien común de Francis Underwood, pero lo cierto es que este hombre me enseñó a que no voy a conseguir nada a menos que ponga a la mayor cantidad de gente de mi lado, que me apoye y poco a poco me empuje a la meta final.

8 Aprendí a pedir más gracias a Pawn Stars

La regla es simple: pide más y obtendrás más. En esta vida, y para todo tipo de cosas, hay que saber negociar, regatear. Hay momentos en que no está mal preguntar si es lo menos. Convencer a lo demás de que posees algo de valor no es fácil. Pero si practicas el arte de la negociación, pronto podrás vender hasta el artículo más inútil que tengas en tu casa. Simplemente hay que saber cómo ofrecerlo y tener clara la ganancia que quieras generar.

9 Aprendí que todo se puede hacer con estilo gracias a Sherlock

Incluso las actividades más rutinarias de tu día pueden ser diferentes si les agregas algo que te distinga. ¿Quieres llamar a la policía? No ocupes el teléfono, ¡sal a la calle dando balazos a aire! ¿Alguien te quiere sacar de tu día de descanso a la fuerza? ¡Mantente desnudo hasta que digan a dónde te llevan! Si de igual manera vas a hacer el ridículo, en cualquier situación, mínimo hazlo con estilo.

10 Y la más importante de todas… aprendí a estornudar como un verdadero macho alfa dominante gracias a Community

El estornudo en un varón es signo de su poderío, es una manera de imponer que alguien de garbo e importancia está en la habitación. Así que si eres varón y esta inevitable necesidad te surge de improviso, no dejes pasar la oportunidad de demostrar quién es el que manda. Gracias por tan importante lección, Pierce Hawthorne.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=q6Bvtg8NDWc

Y tú, ¿qué más aprendiste sentado viendo tele? ¡Comparte tus experiencias debajo!

Spoiler Show #11