Son dos compañeros opuestos pero eso no les impidió forjar una amistad. Las buddy movies, un subgénero que en los 70 y 80 tuvo su punto más alto, no hubiese logrado tal fama de no haber sido por estos dos: Starsky & Hutch.
Retroseries #42: Starsky & Hutch

1 Una pareja dispareja
Rotulada como una década de violencia, la de 1970 se caracterizó por historias de espías, gánsters y policiales. El prócer de las series, Aaron Spelling, se encontraba ideando su próximo proyecto luego de haber triunfado con Los ángeles de Charlie. Siguiendo la línea de casos policiales, esta vez pensó en una historia de dos amigos, por lo que contrató a Williams Blinn para desarrollar el concepto.

El concepto inicial, más allá de los casos policiales, fue la amistad entre dos colegas, que se materializaron en los actores Paul Manfred Glaser (quien había tenido apariciones esporádicas en series como Las calles de San Francisco y Kojak) y David Soul (músico de profesión y que había tenido participaciones en series populares como Mi bella genio o Star Trek).

Ambos, encarnando a Starsky & Hutch, no solo se convertirían en un atractivo para los hombres en materia acción, sino que atraería a las chicas por su belleza. Es así como William Blinn delineó el concepto producido por Spelling para hacer un telefilme de 70 minutos que se transmitió por primera vez en 1975 por ABC.
2 Cambia de marca rápido
Tal como se esperaba, Starsky & Hutch resultó un enorme suceso gracias a un conjunto de elementos, pero lamentablemente detrás de cámaras Blinn abandonó el equipo para enfocarse en la serie Roots, suceso que le valió un premio Emmy como mejor guión.

Un ignoto Michael Mann tomó el lugar de Blinn en el desarrollo de las historias. El guionista en cuestión se convertiría en la próxima década en el creador de Miami Vice, una serie de la misma línea.
Pero retomando Starsky & Hutch, los casos de la semana (donde no requería saber qué pasó en el episodio anterior) y el Torino que conducían los protagonistas fueron dos elementos clave en las primeras dos temporadas donde la serie se convirtió en un suceso.

Sin embargo, el exceso de violencia que tenían otras series desencadenó a que los guionistas debieran bajar el tono de Starsky & Hutch para evitar que fuera cancelada. Y, para colmo, entre todo se encontraron con un problema: la posible marcha de Glaser.

El actor se caracterizaba por su peculiar humor a la hora de trabajar detrás de las cámaras y no tenía reparos en expresar su descontento, ya sea por su sueldo o el desarrollo de su personaje. También quería tener un poco de control creativo.

El resultado fue menos violencia en la serie a cambio de un mayor desarrollo en la amistad de Starsky & Hutch, pero el público, que tan acostumbrado estaba a ver las escenas de tiroteos y violencia, fue dejando de ver la serie. Incluso se criticaba el nuevo enfoque acusando a los protagonistas de homosexuales.
Hacia la cuarta temporada hubo un nuevo quiebre en la relación de Glaser con sus productores y nuevamente estos se encargaron de pensar en un eventual reemplazo. Esta vez pensaban en incorporar al personaje de Nick Starsky (John Herzfeld), el hermano menor del protagonista, por lo que los productores no tendrían que cambiar de nombre la serie.

Hacia mediados de la cuarta temporada se pensó en una quinta, pero la disminución de espectadores hizo que se plantee un final de serie. En la misma se planteó la muerte de Starsky, aunque iba a ser Hutch en los primeros borradores. Finalmente se optó por mantener a ambos con vida ante un posible regreso, el cual nunca se realizaría.
El final de la serie en 1979 dejó al público sin sus ídolos, solamente debió conformarse con las repeticiones.

3 De segunda a cuarta
Oficialmente la serie no tuvo un regreso a los medios audiovisuales, pero sí se había planteado un spin-off protagonizado por Happy Bear, el informante de los protagonistas. Finalmente no se materializó, aunque Antonio Fargas siguió repitiendo su personaje que tanta popularidad le dio.

Además de ello, series como Los dukes de Hazzard o incluso Miami Vice continuaron el legado de Starsky & Hutch en lo que va del género.

Pasaron casi 30 años desde el final de la serie para que ambos regresaran en forma de película. Fue en la década del 2000, una década en la que era moda hacer filmes basados en series exitosas. Esta vez interpretados por Ben Stiller y Owen Wilson, el filme exploraba los comienzos del dúo disparejo. Tuvo críticas moderadas. Lo destacable: la inclusión del elenco original hacia el final fue un excelente guiño.
Casi en simultaneo salió un videojuego basado en la serie que pasó por numerosas consolas.

Actualmente, Glaser no solo participó de manera esporádica en numerosas series, como por ejemplo The Mentalist y Ray Donovan; también es presidente honorario de la Fundación Elizabeth Glaser que promueve la prevención del HIV (luego que su ex esposa haya contraído el virus en 1981 tras una transfusión donde sus hijos Ariel y Jake también contrajeron el virus).
David Soul continuó con una carrera musical luego de aparecer a modo de cameo en el final de la película de Starsky & Hutch.
