Ya todos conocemos la historia real detrás de este éxito. Pues sin embargo, como en toda ficción, hay datos que superan la veracidad de la historia, claro que para hacerla más atractiva.
Aquí te dejamos algunos ejemplos de actos que están lejos de parecerse a la realidad carcelaria, que hemos investigado para ti. Sin embargo, no nos digas que estos adornos a la historia de Litchfield no son geniales.
1 No se pueden usar bufandas, ni aretes, ni lentes de sol.
En las prisiones todos y todas deben lucir igual. Justamente por esto se prohíben todo tipo de accesorios.
2 No se festejan eventos especiales como Navidad o Halloween
No hay ningún tipo de festejos a lo grande para evitar la distracción y/o tristeza de los prisioneros.
3 No está permitido hablar en sitios sin guardias
Todo puede terminar en una pelea o levantamiento contra los guardias: SIEMPRE debe haber algún tipo de seguridad entre los prisioneros.
4 No está permitido sentarse donde uno quiera
Cada prisionero tiene un asiento asignado. De no ser así, habría peleas, exclusiones y discriminación, por lo tanto: habría problemas.
5 Está prohibido el contacto sexual
Está totalmente prohibido cualquier tipo de contacto sexual por miedo a que se comenta una violación. Esto peligra la integridad física de los presos.
6 Prohibido relacionarse entre guardias y presas
Por supuesto que además de prohibido, es poco ético y puede ser altamente penado por la ley.
7 No hay comida natural
La comida fresca nunca circula en las penitenciarías y casi todo lo que se come suele ser envasado y de iguales proporciones para cada una de los prisioneros.