Hay grandes motivos por los cuales las series mafiosas son lo máximo: Personajes memorables, grandes diálogos, acción y mucho drama. Es por eso que estas propuestas son siempre muy bien aceptadas entre los televidentes.
Además, la cierta cercanía con la que se construyen este tipo de ficciones provoca que las historias sean llamativas para el televidente, que ama ver cómo los criminales conspiran, planean, ejecutan y matan.
Son muchas las series que tienen al ambiente criminal como filosofía, pero hoy recordaremos juntos a 5 de nuestras favoritas… ¿Estará la tuya?
5 Sons of Anarchy
La serie que hizo llorar hasta al más rudo de los rudos.
Los «hijos de la anarquía« fueron este grupo de motociclistas cuyo club era una verdadera hermandad pero, además, un sitio de actividades ilegales. En la ficticia ciudad de Charming, ubicada en California, vimos a los miembros de SAMCRO traficar con armas y enfrentarse a otros grupos.
Estos criminales organizados, encabezados por Jackson «Jax» Teller (gran actuación de Charlie Hunnam) nos mantuvieron atentos por siete temporadas. Lo triste de esta serie de FX es su falta de consideración en los Emmys. La serie ya tiene un spin-off en marcha: Mayans MC.
4 Boardwalk Empire
Ambientada en la Atlantic City de los años 20, coincidiendo con una década en la que Estados Unidos experimentó importantísimos cambios políticos y sociales, motivados por el consumismo y el final de la Primera Guerra Mundial.
Lo genial de Boardwalk Empire es que está basada en hechos reales, e inspirada a partir de la obra homónima de Nelson Johnson.
En la misma vemos a Enoch Thompson (perfectamente interpretado por Steve Buscemi), un político que se convirtió en la personalidad más influyente de la ciudad rodeándose de gángsters y mafiosos que se dedicaban al contrabando de bebidas alcohólicas, cuyo consumo estuvo prohibido durante la Ley Seca.
Estrenada en el año 2010, HBO la tuvo al aire por cinco temporadas.
3 The Wire
Muchos podrán decir que The Wire es una serie policial, pero estaba llena de mafiosos y criminales, que finalmente fueron los grandes protagonistas de esta aclamada serie.
Así, nos trasladamos hasta Baltimore. Ahí fuimos testigos del crimen más peligroso: la corrupción; y pudimos ver a lo largo de sus temporadas la lucha de la policía con narcotraficantes, contrabandistas y políticos corruptos.
Lo mejor de esta serie es su tremendo realismo y como David Simon logró llevarnos a una Baltimore oscura, tétrica y que refleja una carencia de seguridad y paz.
2 Narcos
Los capos, los líderes de las drogas. Plata o plomo.
Narcos llegó para llevar las narcohistorias a un nivel global. La serie dirigida y producida por el reconocido José Padilha (Tropa de Élite), tiene como objetivos mostrarnos la famosa ruta de la cocaína, que tuvo su época de oro en los años en que Pablo Emilio Escobar era uno de los hombres más poderosos del mundo y dueño de las operaciones en Colombia.
Después de dos grandes temporadas con Escobar como protagonista (y Wagner Moura interpretándolo), Netflix estrenó recientemente la tercera temporada que tuvo al Cartel de Cali como eje central y a Gilberto Rodriguez Orejuela como nuevo líder de la coca.
Esta tercera temporada es, para muchos, la mejor de la serie. Con excelentes críticas y el pulgar arriba de sus fans, es sólo momento de esperar la renovación y la cuarta temporada.
1 The Sopranos
Aclamada por la critica y admirada por el público, esta serie emitió su primer episodio en 1999, pero para muchos ya es considerada una serie clásica. Esto es gracias a la brillante performance de James Gandolfini, junto con Edie Falco y Lorraine Bracco completando el trío protagonista.
The Sopranos nos mostraba la vida, a través de las confesiones a su terapeuta, de Tony Soprano. Un padre de familia y jefe de una banda de crimen organizado afincada en la ciudad de New Jersey. Creada por David Chase, su éxito es innegable y los números de audiencia siempre fueron sorprendentes; además de llevarse 21 premios Emmy y 5 Globos de Oro.
Para muchos, una ficción que supo conservar su esencia con el paso del tiempo, además de captar a nuevos televidentes… ahora de nuevas generaciones.