2023: el año en el que los grandes directores se cruzaron en las salas de cine

Ayer te compartimos nuestro ranking (y análisis) de las mejores películas de este año 2023 que está terminando. En el artículo hablamos de las 5 que más nos sorprendieron y algo resaltó al instante: 3 de los 5 directores de esas películas no son grandes, son grandísimos. Sí: 2023 será recordado como el año en el que los grandes directores se cruzaron en las salas de cine.

Este evento es extraño ya que no recuerdo otro año con estrenos en la pantalla grande que involucre a directores AAA o que tienen una carrera tan prolífica como distintiva. Pero, ¿de quiénes estoy hablando? Lee debajo…

¿Cómo que Greta Gerwig está dentro de este, mi análisis? Haters, correrse: Gerwig ya era un alto valor en la industria cinematográfica y con Barbie terminó de afianzarse. Pero, ¿qué hace a esta directora tan única? Su talento es multifacético. No solo hay que celebrarla por su destreza interpretativa. Y es que que no solo es directora, también suele fungir de escritora. Gerwig tiene buen ojo para capturar las complejidades de las relaciones humanas y las complejidades de la vida moderna.

Greta Gerwig infunde autenticidad pura. Sus películas suelen explorar los matices de las experiencias de la mayoría de edad, particularmente desde una perspectiva femenina. Diálogos agudos, desarrollos matizados de los personajes e incorporaciones de momentos cotidianos muy sutiles: Gerwig crea una sensación de intimidad que resuena en nosotros, el público.

Algo que resalta en las películas de Gerwig, que es muy obvio en Barbie, es la profunda comprensión del espíritu cultural de la época. Su lectura sociológica es fenomenal. Sus películas parecen instantáneas culturales que resuenan en los espectadores a nivel personal.

Señoras y señores, de pie: Christopher Nolan entra en la sala. El mejor director de cine de los últimos 20 años (piensen en uno mejor… no se puede, ¿no?) dijo presente en este 2023 con la gran, PERO GRAN, Oppenheimer, cinta en la que no dejó de ser él ni por un centímetro.

¿Cómo? Pensemos. Una de sus características del cine de Nolan es la inclinación por la narración no lineal, una técnica que desafía al público a participar activamente. Nolan a menudo teje tramas intrincadas y complejas, manipulando el tiempo y la perspectiva para crear películas intelectualmente estimulantes.

Las películas de Nolan se caracterizan por su grandeza visual y su meticulosa atención al detalle. Es conocido por preferir los efectos prácticos a los CGI, lo que confiere a sus películas una calidad tangible e inmersiva: desde los alucinantes paisajes urbanos de Inception hasta los efectos prácticos de la épica bélica Dunkirk, el compromiso de Nolan con el realismo mejora la experiencia cinematográfica.

Si a lo anterior le sumamos que su trabajo con el sonido es a la vez una herramienta narrativa para aumentar la tensión y la emoción y que la profundidad psicológica y la ambigüedad moral es evidente en sus personajes, no podemos dejar de aplaudir su forma de filmar.

Con Killers of the Flower MoonMartin Scorsese terminó de afianzarse como un maestro cinematográfico. ¿Por qué? Porque a su sello distintivo le suma, por primera vez, un nuevo estilo: la historia de Killers of the Flower Moon mezcla el género del western con el policial y el drama con la habilidad que solo un experimentado como Scorsese puede lograr. Pero, ¿en qué se diferencia Scorsese del resto de los mortales?

Una característica marcada del cine de Scorsese es su uso magistral del travelling y las tomas largas, que atraen al público al corazón de la narrativa. Ya sea navegando por las frenéticas calles de Nueva York o ahondando en las complejidades de la vida de sus personajes, los movimientos de cámara de Scorsese son una coreografía de narración visual que realza la profundidad emocional de las escenas.

La energía es todo en las cintas del director italoamericano: el ritmo palpitante de los mundos que retrata es apabullante. Cortes rápidos, Cortes con salto y técnicas de edición innovadoras hacen que la intensidad de su narrativa cree una experiencia inmersiva.

Al igual que en los trabajos de Nolan, la música es fundamental en las cintas de Scorsese. ¿Soundtracks icónicos? Los suyos. Si a esto le sumamos que explora sus personajes convirtiéndolos en ejes de la culpa, la redención y las consecuencias de las propias acciones, su paisaje cinematográfico invita a la reflexión.

Por último, el que no formó parte de nuestro ranking porque su Napoleon no fue, con una mano en el corazón, la película que esperábamos. Sí: Ridley Scott por primera vez nos falló, y feo. Más allá de eso, debo mencionar que Ridley Scott es uno de los grandes, un director visionario en el ámbito del cine, único e irrepetible. ¿Impacto visual? ¿Atmósferas ricas? No duden en llamarlo.

Uno de los sellos distintivos del estilo de Ridley Scott es su meticulosa atención al detalle. Y en Napoleon lo vimos, no debo mentir. La exploración para el director es casi todo: desde los paisajes futuristas Blade Runner o la recreación de escenarios históricos en Gladiator, el compromiso de Scott con la autenticidad visual es evidente. Escenografía, vestuario y efectos prácticos suman a esta leyenda del realismo en la pantalla.

¿Y qué decir de la narración de Ridley Scott? La crudeza de todo tipo es lo que se somete sobre todo. Sus películas frecuentemente ahondan en cuestiones existenciales, la naturaleza humana y las consecuencias de una ambición desenfrenada. Pensamos en Alien o Prometheus, donde muestra su capacidad para combinar ciencia ficción con matices filosóficos, mientras que películas como Black Hawk Down y The Martian abordan la resiliencia del espíritu humano frente a la adversidad.

La mezcla de visión artística y destreza técnica es lo que hace a Ridley Scott uno de los directores más importantes de la historia del cine. 

Spoiler Show #12