10 series infantiles que todo adulto debería ver, Parte 2

Dicen que el niño interior nos acompaña toda la vida. No importa si en su momento no las viste o si eras gran fan, es definitivo que la perspectiva que tienes sobre las mismas series ha cambiado radicalmente de la que tenías cuando eras pequeño. Continuando la primera parte que te presentamos en It’s Spoiler Time hace unos días, aquí te damos 10 shows más que deberías revisitar, así como algunas series más actuales que ya no nos tocaron ver de niño, pero que cobran una rara relevancia si las vemos de adultos.

10 Robotech

No Macross, todo pero TODO Robotech: desde La saga de Macross, pasando por Los Maestros de la Robotecnia y cerrando con La Nueva Generación. Sin dudas, este fue el dibujo animado, en una y cada una de sus tres versiones, que nos hizo entender a muchos que los japoneses se venían con algo debajo del brazo: lo infantil se dejaba de lado por una historia plagada de vericuetos tan reales que, hasta cierto punto, podía llegar a asustar. 

Más allá de las genialidades de los dibujos (se realizaron todo tipo de blue-prints en base a las naves… TREMENDO) y de las escenas de peleas, hubo algo que siempre superó al común de los dibujos animados y que sentó precedentes a la cultura toda actual: Robotech era una telenovela sin actores, con todos sus ingredientes como drama, pasión, desesperación, amor, odio, felicidad y tristeza. 

De lo mejor de todas las épocas.

9 The Ren & Stimpy Show

¿La última década de cambios? Sí, la de 1990. El arte afloraba en cada esquina, las baldosas volaban por los aires y nuevas, intrigantes y locas ideas salían de esos espacios… y una de ellas fue Ren & Stimpy.

Con muy pero muy pocos episodios, Ren & Stimpy se caracterizó por tres razones que quedaron impregnadas en lo que es hoy una de las ramas de la animación: por un lado, el humor que pasa de absurdo a estúpido y a pervertido con una facilidad increíble; por otro lado, la música y efectos de sonido que no eran de dibujos animados, sino más de series live action (muy Seinfeld, por cierto); los dibujos animados en sí, que demuestran más un trabajo de un artista plástico apto para exponer en cualquier museo que de un serial dibujante de caricaturas.

Y hacemos hincapié en lo último: su creador, el canadiense John Kricfalusi, llevó a la masividad a todo un movimiento pictórico que afloró en la década de 1990 que se llamó pop-surrealismo, el mismo que mezcla la cultura pop con imágenes ultra distorsionadas, las mismas que otorgan una experiencia tan naif como espeluznante. ¿Un representante total de esa corriente? Nada más ni nada menos que el hoy ultra famoso Mark Ryden. Increíble. 

8 Shaun the Sheep

Este proyecto es de Aardman Animations, un estudio británico que ha logrado colarse a la posteridad con personajes como Wallace y Gromit, siendo también uno de los estudios más prestigiados cuando se  trata de la difícil técnica del stop-motion.

Shaun es una oveja que siempre mete en problemas a su rebaño; lo interesante es cómo decide resolver dichos contratiempos, optando por la astucia en vez de la violencia. En Bitzer -el perro pastor-, nos podemos ver reflejados al asumir diferentes roles en la misma sociedad, al ser benévolo con las ovejas pero un poco más estricto cuando el amo está cerca. Es el jefe buena onda que todos quisiéramos tener… o no.

Curiosamente, en 2017 se cumple el décimo aniversario de la primera emisión de la serie.

7 The Adventures of Jimmy Neutron: Boy Genius

¿De qué sirve ser súper inteligente si no puedes compartir todo lo que sabes? Absolutamente de nada. Neutron es un perfecto ejemplo de que ser inteligente y ser culto no es lo mismo. Constantemente en la serie somos testigos de cómo la arrogancia del pequeño lo lleva a las más absurdas e incómodas situaciones, presentándonos un constante recordatorio de que tener amigos, salir al cine y comer golosinas es tan importante como saber álgebra.

Carl bien podría representar a la inocencia y Sheen a la ignorancia, creando junto con Jimmy un extraño balance que resulta espejo de nuestra psique; el a veces ser incomprendido por nuestros padres -aunque te quieran un chingo- y negarte a aceptar que cierta persona te atrae (como es su caso con Cindy Vórtex) son problemas con los que todos lidiamos como niño.

6 Kick Buttowski: Suburban Daredevil

Surgida como parte de la renovación de la barra de programas infantiles de Disney en 2010, esta serie está dedicada para todos los pequeños que desde muy temprana edad tienen muy en claro cuál es su meta en la vida. En el caso de Kick, es hacer acrobacias extremas y vivir cada día como si fuese su propia película de acción.

La animación a cargo de Sandro Corsaro es exquisita, impregnando a cada personaje de una identidad bien construida y con diálogos irónicamente inteligentes, habrá gags de los que los niños no se rían y tú sí, y viceversa. Su trama nos deja ver en repetidas ocasiones que, a pesar de ignorarlo o no querer admitirlo, inevitablemente nos parecemos a nuestros padres mucho más de lo que podríamos imaginar.

5 The Avengers: The Earth's Mightiest Heroes

Sin duda la mejor producción de Marvel animada desde aquella serie noventera de Spiderman (ésa donde Peter Parker siempre usa la misma playera verde). Creada ya en una época donde los superhéroes son la mejor manera de generar dinero en cine y TV, lo interesante del show es que se presenta una trama episódica, que presenta constantemente a nuevos personajes y en algunas ocasiones, construye arcos dramáticos aún más emocionantes de los que se han presentado en las películas de cada verano.

4 The Wonder Years

Una serie que te hace crecer a la par del pequeño Kevin Arnold, un chico que no sólo está a punto de entrar a la secundaria, sino también al misterioso mundo de la adolescencia.

A través de entrañables guiones y un magnífico elenco, los problemas de amor, sexualidad, economía y sociedad que todos experimentamos cuando pasamos por la edad de la punzada se encuentran aquí, bellamente retratados. Sin dejar a un lado el humor, The Wonder Years se las ingenia para que con cada episodio te sientas identificado por la situación y automáticamente, te remitas a tus propios recuerdos y anécdotas. Es una serie que te impacta sin importar si tienes 13 ó 50 años.

3 Saari

Aunque es una serie animada dirigida a niños de dos a cuatro años, a nivel audiovisual es una obra de arte. Se trata de las peripecias de los amigos habitantes de la isla Saari, y cuenta con una animación estupenda que nos recuerda a filmes como Fantasía y a las pinturas de Picasso.

Aunque no cuenta con un diálogo, las tramas se entienden gracias al lenguaje corporal de los personajes y el acompañamiento musical, haciendo que cada instrumento represente a un personaje, algo bastante inusual en cualquier serie animada.

2 Kid vs. Kat

La eterna enemistad entre Coop y el Señor Gato nos remite a la rivalidad entre Tom y Jerry. La serie fue iniciada en 2006 a cargo de Rob Boutilier (quien fue parte del departamento de arte de El Pájaro Loco). El constante roce entre los personajes principales es divertidísimo, la paleta de colores utilizada en la serie le otorga un look que la distingue de los demás y la edición y efectos de sonido son realmente impresionantes. Tal vez un poco violenta para los más pequeños, pero altamente recomendable para los adultos.

1 Garfield & Friends

Producida durante cuatro años, del ’88 al ’94, la serie fue una de las adaptaciones más exitosas de la tira cómica de Jim Davis. Muchos nos podremos identificar con Garfield, no sólo por nuestro amor a la TV y nuestra pasión por la lasagna y dormir, sino también por la forma en que tratamos a los demás.

Es realmente extraño ver a Garfield haciendo algo bueno, es decir, sus historias de detonan a partir de que surge un problema que lo afecta directamente a él, y como no le queda otra opción, debe involucrarse y encontrar una solución; aunque eso amerite hablar con sus odiosos vecinos.

Garfield se encuentra reflexionando todo el tiempo, el no poder ser entendido por su amo Jon le permite poseer una honestidad cruda y directa, lo cual representa uno de los mayores atractivos de la serie: sus pensamientos. Ojalá todos pudiéramos tener la vida de Garfield: emitir todos nuestras impresiones sin escrúpulos y seguir siendo alimentados para poder ir a ver la tele.

Spoiler Show #11