Un robo a un banco desata una persecución sin cuartel, pero…

Bruce Willis fue uno de los actores más rentables hace algunos años. Siempre fue un héroe de acción que significaba una gran entrada a las salas cuando su nombre figuraba en las marquesinas. Pero ahora, años después, ya no es lo mismo.

Últimamente Bruce, al igual que algunos contemporáneos como Gary Oldman, John Travolta, Nicolas Cage, etc. se dedican a actuar en cintas de bajo presupuesto tratando de salir adelante en el cada vez más competido mercado hollywoodense. Y este es el caso de 10 Minutes Gone (10 minutos para morir), una cinta de acción barata en la que lo vemos junto a otra estrella de antaño: Michael Chiklis.

Video
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En esta cinta Chiklis interpreta a Frank, un ladrón experto en cerraduras que trata de dar su último golpe con el que él y su hermano se retirarán del mundo del crimen. Sin embargo, lo que parecía un simple atraco de 10 minutos se complica porque aparentemente un miembro del equipo los ha traicionado y alerta a la policía, quien los sorprende en pleno robo.

Al tratar de huir, Frank es atacado por un desconocido y pierde el conocimiento durante varios minutos. Al despertar Frank ve muerto a su hermano por lo que decide ir en busca de todos los miembros del equipo para que expliquen quién fue el que disparó. Las cosas se complican cuando Rex (Bruce Willis), el autor intelectual del robo, pone un precio a la cabeza de Frank para que entregue el botín del atraco.

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Esta película de acción parece una telemovie o un capítulo de alguna serie de acción del cable. La dirección de Brian A. Miller es muy básica y las actuaciones de todos los involucrados son muy pobres. El único que se puede medio salvar es Michael Chiklis, y aunque actúa regular, su físico ya no es el mismo de hace algunos años. Por otro lado la música y la dirección se sienten como sacados de Prison Break.

Todo eso se podría salvar si tuviéramos un guión decente, pero no lo hay: la historia es muy predecible. Aunque se espera hasta el final para «revelar» quien fue el traidor, es algo que a media película es más que obvio. A esto hay que sumarle la actuación «especial» de Bruce Willis ya que a lo mucho aparece como 10 minutos en pantalla en un papel tan pequeño que seguramente rodó en menos de lo que dura esta cinta.

Pero...

Ya dijimos mucho, pero agregamos que es uno de los trabajos más flojos de Willis y Chiklis. Tal vez resulte atractiva para los fanáticos de The Shield o para los nostálgicos de los 90 o 2000.

Concluyendo...

10 Minutes Gone (10 minutos para morir) es una cinta pobre que trata de salir adelante por la nostalgia y los recuerdos que nos traen a la memoria Willis y Chiklis, quienes tuvieron sus mejores momentos de fama hace dos décadas, pero aún así no la salvan del olvido y de la parrilla de películas de sábado por la mañana que es donde verdaderamente pertenece.

Spoiler Show #11